La Organización Mundial de la Salud continúa negociando uno de los acuerdos sanitarios más importantes desde la pandemia de COVID-19.
El objetivo es finalizar el llamado sistema de Acceso a Patógenos y Reparto de Beneficios (PABS), una pieza clave del Acuerdo sobre Pandemias.
Este mecanismo busca que, cuando aparezca un nuevo virus con potencial de provocar una pandemia, los países compartan rápidamente muestras biológicas y datos científicos. A cambio, se pretende garantizar un acceso más justo a vacunas, tratamientos y pruebas diagnósticas, evitando las desigualdades que marcaron la respuesta mundial durante la COVID-19.
Sin embargo, aún existen diferencias entre los Estados miembros. Algunos países solicitan mayores garantías para acceder a los medicamentos desarrollados a partir de los patógenos que compartan, mientras que otros mantienen reservas sobre aspectos legales, comerciales y de propiedad intelectual. Por ello, las negociaciones continuarán en los próximos meses.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, reiteró que “la próxima pandemia no esperará”, insistiendo en que alcanzar un consenso es urgente para fortalecer la preparación mundial frente a futuras amenazas sanitarias.


